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Conociendo los esteros del Iberá

Embarcados por los esteros del Iberá, entre islas móviles, yacarés, ciervos y mucha diversidad de aves, se puede pescar en sus ríos caudalosos y realizar diferentes actividades en las estancias típicas de la zona.

Entrando a los esteros del Iberá

Colonia Carlos Pellegrini es la ciudad considerada la puerta de entrada y también donde hacer base para adentrarse a conocer esta maravilla de lo esteros. Miles de visitantes recibe este paraje, donde buscan conocer los humedales, lagunas, bañados y ríos poblados por yacarés overos y negros, y más de 400 especies de aves que habian la zona.

En esta época del año, mayo y junio, es ideal para emprender esta aventura de 2 o 3 días, por las excelentes temperaturas y las buenas tarifas para esta época.

La Colonia Carlos Pellegrini tiene apenas mil habitantes. Dispone de alojamientos de diversas categorías, campings y empresas de servicios turisticos que realizan excursiones de pesca y recorridos por la laguna. Tanto en botes o a caballo se puede realizar esta experiencia única de internarse en el humedal.

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http://www.365argentina.com/corrientes/dentro-de-los-esteros-del-ibera_nota1497.html

Un verano familiar en la ribera correntina

En la costa correntina, el húmedo calor del verano se disfruta de un modo especial ante el atardecer multicolor que cae sobre el río. Y no sólo en esa hora tan especial, sino también en las prometedoras mañanas y en la placidez de la tarde, las playas y el sol son la compañía perfecta de los caudalosos cursos del Paraná y el Uruguay, lo que conforma un paisaje perfecto para el ocio. En Corrientes hay toda una cultura de los balnearios en las costas de ambos ríos. En su mayoría se trata de espacios concesionados, con variedad de servicios para pasar la tarde o algunos días. Algunas de las ciudades que sobresalen por la belleza de sus playas son: Bella Vista, Corrientes, Esquina, Itá Ibaté, Ituzaingó, Monte Caseros y Paso de la Patria. Los sitios ofrecen su espacio para bañistas, pescadores y la práctica de deportes náuticos; aptos también para público de todas las edades y familias.

Ituzaingó es uno de los más bellos exponentes de las playas correntinas, con sus altas barrancas y extensiones de arenas de hasta 15 kilómetros sobre el río Paraná, en el norte provincial. Esquina es otro de los sitios más recomendables dentro de Corrientes para disfrutar del verano. Se encuentra en medio de un delta natural, donde confluyen los ríos Paraná y Corrientes, justamente frente a su puerto, lo cual deja a su paso hermosas playas y balnearios. A unos 20 kilómetros de la ciudad de Esquina se encuentra el Puente Santa Rosa, con cómodas zonas para acampar y practicar deportes playeros.

Bella Vista es también un buen ejemplo de lo que puede ofrecer la costa correntina: el Parque Cruz de los Milagros es uno de los principales atractivos turísticos; los muelles se han convertido en el núcleo de encuentro para pescadores y visitantes en general, muy cerca de la inmensidad del río, porque brindan una alternativa distinta.

Fuente: Ambito

Corrientes: ríos, pesca y diversión

La provincia mesopotámica tiene impactantes escenarios, ideales para realizar paseos en permanente contacto con la naturaleza.

La provincia de la Mesopotamia argentina condensa naturaleza, cultura y tradición. Entre sus ríos, se destacan los esteros del Iberá, el segundo humedal más grande de Sudamérica, y la pesca del dorado como una de las actividades más desarrolladas en distintas épocas del año, destacándose los tradicionales carnavales que se desarrollan en febrero y que congregan a miles de turistas.

   Corrientes está ubicada en la región mesopotámica del país, tiene una superficie de 88.199 kilómetros cuadrados y limita al norte con la República del Paraguay y al oeste con las provincias del Chaco y Santa Fe; la demarcación en ambos puntos cardinales lo marca el río Paraná. Hacia el sur, separándola de Entre Ríos, están los arroyos Guayquiraró y Mocoretá; al este, luego de atravesar el río Uruguay, se encuentran la República Oriental del Uruguay y la República Federativa del Brasil. Al nordeste, y separada por los arroyos Itaembé y Chirimía, se ubica Misiones.

   Cuenta con aproximadamente un millón de habitantes. Las ciudades más pobladas son la capital Corrientes, Goya y Paso de los Libres. A la tradicional cría de ganado, en las últimas décadas se han sumado actividades no tradicionales como la forestación y la horticultura intensiva o bajo invernadero, especialmente en los departamentos de Goya y Lavalle, y centrados principalmente en la producción algodonera, tabaco, yerba mate y arroz, estos dos últimos pilares de la economía correntina.

   En el ámbito forestal se han desarrollado tres cuencas: en Santo Tomé, Gobernador Virasoro y Colonia Liebig se destaca el cultivo de yerba mate y té; en Paso de los Libres y Monte Caseros, la producción citrícola y la elaboración de miel; y en Concepción y Santa Rosa, el cultivo de flores.

   Una de las áreas de la economía que más ha crecido es el turismo, especialmente el centrado en la naturaleza, aprovechando los recursos brindados por sus cursos de agua como el río Paraná, el Uruguay, el Corrientes, el Santa Lucía y los esteros del Iberá. Entre las actividades, se encuentran la pesca, kayak, náutica, avistaje de fauna y aves, y senderismo.

Yaciretá

Asimismo, se la represa de Yacyretá, es un emprendimiento argentino-paraguayo que se ubica en los denominados Saltos de Apipe en el río Paraná, en la frontera con el país vecino. Se eligió este punto estratégico para aprovechar los saltos del río y la factibilidad de contener las aguas a través de una presa, ubicada sobre tres grandes islas, la paraguaya Yacyretá y las argentinas Talavera y Apipé.

La central hidroeléctrica genera aproximadamente el 40% de la energía que consume la Argentina.

   Asimismo esta provincia condensa distintas tradiciones indígenas, principalmente la de los guaraníes. Estas influencias redundan en sus costumbres, gastronomía, música y artesanías. Es por ello que el chipá, pan de queso hecho con harina de mandioca y oriundo de Paraguay, puede ser degustado prácticamente en todos sus rincones. Y también se puede escuchar chamamé, un género folclórico propio de la Mesopotamia, caracterizado por sus melodías alegres y el uso predominante del acordeón.

   La fuerte presencia fluvial ha hecho que la pesca sea una de las actividades principales de la provincia: surubí, dorado, boga, pacú, que no sólo son celebrados en su gastronomía sino en importantes fiestas nacionales, como la del Dorado, en agosto en Paso de la Patria; la del Surubí, entre abril y mayo; y la del Pacú, en marzo.

   Las manifestaciones religiosas son un rasgo distintivo de la población correntina que se revela no sólo a través de peregrinaciones, sino también en la importante arquitectura eclesiástica presente en las ciudades de Corrientes y Goya.

   Sin embargo, los dos personajes religiosos de culto por excelencia son la Virgen de Itatí, madre, patrona y protectora de los correntinos, cuya fiesta se celebra cada 16 de julio, y el Gauchito Gil, un santo pagano que es venerado cada 8 de enero, aniversario de su muerte, cuando congrega a miles de fieles de todo el país. Es quizá la figura religiosa de origen popular que más adeptos tiene en la Argentina. Su popularidad es producto de una leyenda que atribuye milagros a un tal Antonio Gil Núñez, muerto en 1847.

Los imperdibles

Los esteros del Iberá es con el dorado la estrella de la provincia. Estas aguas estancadas ocupan una superficie de 1.400.000 hectáreas, conformando uno de los humedales más grandes del mundo. En la reserva natural pueden apreciarse plantas acuáticas de todo tipo, así como yacarés, lobitos de río, zorros grises, gatos monteses, tortugas y víboras.

   En tanto el Parque Nacional Mburucuyá tiene una superficie de 17 mil hectáreas, pertenece a la eco-región Esteros del Iberá. Constituye un área representativa de los ambientes del noroeste correntino con un buen estado de conservación. Las especies más características son los bosques de quebrachos -el colorado chaqueño y el blanco-, el urunday y el viraró. Y entre la fauna, carpinchos, yacarés, zorros, gatos yaguarundí, y monos carayá.

   Esta provincia es conocida como la "Capital Nacional del Carnaval", la que ofrece durante febrero comparsas, corsos, música y bailes para divertirse y bailar hasta bien entrada la noche. Casi todas las ciudades y poblados de Corrientes se preparan durante todo el año para esta divertida y calurosa celebración. Pero la pesca del dorado es el atractivo principal. En abril está por Esquina, en mayo y junio merodea por la ciudad de Goya o Bella Vista, en julio y agosto acecha por Empedrado, Itatí o Paso de la Patria, en octubre y hasta fin de año se lo puede capturar por Puerto Corazón, Itá Ibaté o en los Saltos de Apipé. Tan célebre es este pez que en agosto es objeto de una Fiesta Nacional.

Playas y sol

Si bien la temperatura media de la provincia es de 21ºC, cuando llega el verano Corrientes brilla en dorados y naranjas potenciados por el sol, la arena y aguas claras. El río con sus bancos de arena permite alejarse del bullicio y acercarse al descanso. Las ciudades balneario que se destacan son Goya, Empedrado, Paso de la Patria e Ituzaingó.

Por otra parte, la Ruta de la Yerba Mate diseñada por la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires junto al Instituto Nacional de la Yerba Mate, que abarca también Misiones, promete acercar a uno de los productos que definen la identidad argentina por excelencia. A través de las visitas a productores primarios, establecimientos y restaurantes se puede tener una visión acabada de tan noble producto.

La ruta jesuítica

Otro itinerario interesante para realizar es la Ruta Jesuítica. Este paseo histórico permite reconstruir la fuerte presencia que los Jesuitas tuvieron en la provincia. El camino recorre cuatro localidades de las Misiones: Yapeyú (lugar de nacimiento del máximo prócer de la historia argentina y latinoamericana, José de San Martín), La Cruz, Santo Tomé y San Pablo. En cuanto a las estancias, la oferta diversificada de este tipo de establecimientos es una buena elección para conocer la flora y fauna de Corrientes. Según la actividad que desarrollen, las estancias tienen distintos estilos arquitectónicos y actividades, como agropecuarias, cabalgatas, paseos en bicicleta o caminando, caza y pesca, birdwatching y turismo de ventura.

Fuente: La Capital

Mitos, chamamé e historia a la vera del Paraná

En la Costanera se empieza a disfrutar de una ciudad con gente amable, murales llamativos, ritos de pesca, leyendas variadas y pueblos atractivos a su alrededor

A todo en la provincia se le dedica un chamamé: a la madrecita, al perro rengo, al soldado de Malvinas y al teléfono celular. Puede ser un chamamé maceta, que es bailable y tan cortito que hasta le dicen el punk del chamamé. Puede ser un cangüí, lento y romántico, más propio del norte correntino, o un orillero, con influencias del tango. A cada pueblo su chamamé, a cada puente y a cada árbol. Recorrer la provincia es atravesar un mundo de acordeones y guitarras que marcan el ritmo y hacen gala de las raíces.

Hay que oír algunas letras y conocer leyendas de antemano para entender el porqué de las banderas rojas y los santuarios en la ruta, distinguir las imágenes del Carnaval y empaparse del guaraní, que está en todas partes, aunque en la ciudad muchos lo hablen sólo puertas adentro.

La capital puede ser un buen punto de partida en un recorrido por la provincia. Para muchos resulta una ciudad de paso, pero tiene sugestivas islas culturales donde refugiarse del sol y una costanera envidiable que centraliza el movimiento de los fines de semana, cuando la mayoría se sienta de espaldas al Paraná para no mirar el río, sino a la gente que pasa.

Las calles quedan vacías el Día de la Madre, porque miles de jóvenes lo festejan en su pueblo. La ciudad cuenta con estudiantes universitarios de distintos puntos del Litoral y otras regiones. También se vacía cada mediodía, cuando la gente se esfuma: en esta ciudad hipercreyente, lo más religioso es la siesta, por las altas temperaturas.

El placer del río

"Una muy buena pesca es de diez surubíes en un mismo lance; pero ahora, con suerte, sacan alguno en todo un día de trabajo", cuenta Donald, el lanchero, en un paseo para conocer la ciudad desde el agua.

El joven habla de una tarea intrínseca de la cultura ribereña, que tiene a los mayoneros como protagonistas. El mayón es la red, de unos cien metros, que utilizan los pescadores locales. A cualquier hora se los ve trabajar en busca de especies variadas que llegan luego a la mesa de lugareños y visitantes.

Comer surubí en la ciudad es, sobre todo frente al río, más caro que una parrillada de buena carne vacuna. Pero hay pacú, manguruyú y otras opciones para disfrutar del pescado a bajo costo.

La lancha pasa por debajo del gran puente que une la ciudad con Resistencia, Chaco. En el camino se distinguen las salientes famosas que modifican las corrientes del Paraná y que le dieron el nombre a la capital. Se llamó San Juan de Vera de las Siete Corrientes, hasta que lograron abreviarlo, para facilidad de los correntinos.

Los paseos en lancha son nuevos en esta ciudad, que lentamente aprovecha sus virtudes para retener por más días a quienes viajan, por ejemplo, desde Buenos Aires hasta las cataratas del Iguazú, o de Misiones a Salta.

Como destino en sí, atrae principalmente a los amantes de la pesca, y muchos llegan también por su religiosidad. Se venera a vírgenes reconocidas y a santos paganos, como el Gauchito Gil, cuyo mito se extiende por todas partes desde que los camioneros comenzaron a llevar las cintas rojas en sus vehículos. El santuario principal está en Mercedes, puerta de los Esteros del Iberá.

Durante el Carnaval, los turistas sí se quedan varias noches, ya que es uno de los espectáculos más atractivos del país. También es muy convocante la Fiesta Nacional del Chamamé, que en su última edición sumó a un locutor en guaraní. Era un distinguido hombre paraguayo que se llevó, según cuentan, grandes ovaciones por su buena dicción.

Arte y relojes detenidos

Las paredes correntinas se caracterizan por sus murales; hay más de setenta en la ciudad. El más lindo está sobre una medianera del convento de San Francisco, en una de las avenidas más curiosas del mundo, Italia, con apenas un carril, y una única cuadra.

Entre los espacios artísticos se destaca el Museo Provincial de Bellas Artes, con dos salas bien acondicionadas, que exhiben colecciones contemporáneas de artistas como Luis Niveiro, y una colección permanente de clásicos argentinos, en una antigua casa colonial.

El contrapunto de este sitio es Yaguá Rincón, especie de galería montada en una pensión del centro. Espacio autogestionado por artistas jóvenes y periféricos, es un curioso taller y sala de exposiciones que ocupa tres cuartos de un lugar habitado por familias. La obra es de los integrantes del grupo, que alquilan tres habitaciones y reciben el apoyo de la dueña. "En realidad, a ella le da lo mismo mientras paguemos la mensualidad", explican.

En la ciudad hay una interesante movida cultural que se fue gestando en un bar del centro, El Mariscal, punto de reunión de artistas e intelectuales, y extendiendo a varios espacios, como el hotel La Alondra (ver aparte).

En el centro histórico se pueden apreciar grandes casonas de comienzos del siglo XIX. También, el hermoso teatro Vera. En algunas torres hay grandes relojes antiguos, pero ninguno funciona. Parece una metáfora del tiempo que no avanza en esta zona protegida, aunque la realidad es que les falta cuerda.

También el barrio Cambacuá deja espiar el pasado colonial de la ciudad, ya que muchas casas mantienen los frentes abiertos, que permiten ver zaguanes y patios con aljibes.La zona es un símbolo de los tiempos de esclavitud. La cultura negra se mezcla con la guaraní y la jesuítica, y aparece en tradiciones como el payé, una creencia muy arraigada. Su motivo es un amuleto hecho por un curandero, para conquistar un corazón, ganar a la canasta, evitar enfermedades o provocar un maleficio. La creencia indica, además, que quien pisa esta tierra puede contagiarse de payé, de manera que siempre sentirá añoranza por esta tierra y querrá volver algún día.

Alrededor de la capital

En las cercanías, entre los pueblos más atractivos se encuentra Santa Ana, con sus calles de arena, una pulpería del siglo XVIII y una iglesia franciscana con imágenes realizadas por nativos guácaras. En un par de horas se puede conocer esta localidad a 12 kilómetros de la ciudad, donde un trencito económico, de 1890, da la bienvenida a los visitantes. En el lugar hay un par de restaurantes y hasta un pub rústico llamado Rancho Aparte.

Los que buscan playa eligen sitios como Paso de la Patria, donde en Semana Santa se inaugura la temporada de pesca del tigre del Paraná: el dorado. También Empedrado, que tiene su Monumento al Estudiante (allí se organiza el Festival de la Estudiantina, cada 21 de septiembre) y muy cerca, la capilla de San La Muerte, cuya devoción sigue creciendo en la provincia.

San Cosme, pequeño destino a 35 km de la capital, ofrece balnearios sobre la laguna Totora, donde uno debe darse un chapuzón si anda con mala racha, para que todo mejore. Apenas una historia más en el mundo de creencias correntinas.

Datos útiles

Cómo llegar
En avión. Desde Buenos Aires se puede volar hasta la ciudad de Corrientes o Resistencia, Chaco, que está a 15 minutos y tiene más frecuencias.
La ciudad de Corrientes está a 1074 km de Buenos Aires.

Dónde dormir
Alojamientos en Corrientes Capital. Hoteles, Hoteles Boutique, Cabañas.
La Alondra. Alojamiento de alta gama en la ciudad, con tarifas en habitaciones dobles desde 470 pesos, con desayuno. Av. 3 de Abril 827; (3783) 430555. www.laalondra.com.ar

Otras visitas
* Paseos en lancha. Pedro Canoero, (3783) 421462.
* Museo de Bellas Artes. San Juan 634. Martes a viernes, de 9 a 12 y de 17 a 20. Sábado, de 8 a 12. Gratis.
* Yaguá Rincón. La Rioja 415. Confirmar cita: (3783) 15338292. http://yaguarincon.blogspot.com

Casa de huéspedes y oasis cultural

En una casona de principios del siglo XIX, La Alondra es un enclave cultural con alojamiento de alta gama. No se trata de buena decoración, sino de una colección de arte regional, curado por la artista local Hada Irastorza, que propuso, por ejemplo, enmarcar tejidos de la zona para resaltar su belleza, y ayudó a los dueños a elegir piezas de diferentes puntos de la provincia y el Paraguay. Estas obras completan la decoración de Pablo Chiappori.

El lugar tiene espacios comunes para disfrutarlo sin necesidad de alojarse, desde el bistró, que combina sabores tradicionales con recetas de otros lugares del mundo, hasta una biblioteca, clásica, con cuero, madera y obras de arte.

La dueña, Valeria Rolon de Aquino, presenta de entrada La Alondra como un destino en sí mismo, consciente del efecto que genera ingresar en su espacio directamente desde la avenida 3 de Abril, una de las más transitadas de la ciudad. Del caos y el calor a su living acondicionado hay un salto que justifica su definición. Es cuestión de entrar y dejarse llevar por una invitación que refresca.

Con siete habitaciones, la propuesta de alojamiento cuenta con servicio personalizado y de muy alta gama. Desde la ambientación de cada cuarto hasta los recorridos organizados para los huéspedes -en autos de lujo, con detalles gourmet incluidos-, la atención es uno de sus puntos salientes.

Entre patronos y patrones

Desde el ingreso de la ruta provincial 89 se ve la cúpula de la basílica de Nuestra Señora de Itatí, uno de los templos más grandes de América. Hasta ahí llegan viajeros durante todo el año, pero principalmente cada 26 de julio, día de la patrona de la provincia. Llegan de a miles a pie, en auto o en carretas que parten desde pueblos cercanos.

Itatí es famosa por la Virgen, pero también los cigarrillos Rodeo y otras mercancías que pasan en botes desde Paraguay. Junto a la basílica hay una feria repleta de suvenires, desde plumas de búho y discos de chamamé, cumbia y reggaeton hasta imágenes de la Virgen, el Gauchito Gil y San La Muerte. Es un pueblo de paso, con parrillas baratas muy cerca de la costa ($ 28 la parrillada para cuatro) y otra fiesta importante, el cumpleaños del patrón Ayala. Este hombre nacido y criado "en este pueblo bendito", según él lo define, es un carpintero que lleva consigo toda la amabilidad del pueblo correntino. Se casó con otra carpintera, Nidia Giménez, y entre ambos fabrican, hace casi cinco décadas, gran parte de las canoas que se distinguen en el Paraná. Don Ayala recibe con gusto a los visitantes, para mostrarles su taller y luego invitarlos a su cumpleaños. "Los espero el 6 de mayo", dice. Esta vez cumplirá 69.

Fuente: La Nación Turismo
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1248103